Cuando los perros empezaron a ladrar, las luces del callejón se iluminaron. Lo guardias lo buscaban. El chillido sordo de un gato rayado les indicó a todos que había sido una falsa alarma, así que los guardias volvieron a su juego de azar. Dominó, le llamaban. Los números les indicaban lo que su corazón deseaba y el azar les daba la esperanza de que sus deseos se cumplirían. Una esperanza vana y sin base comprobable, pero hacía felices a los corazones.Otro ruido les llamó la atención, justo cuando el 3 y el 5 dominaban el frente. Esta vez
Ah, se quedaron cortos? Yo también! Este escrito es parte de una actividad que hicimos anoche en la clase de psicología experimental. El profesor nos pidió escribir sin parar por tres minutos acerca de lo primero que nos viniera a la mente. Por lo visto, lo primero que llegó a mi mente fue una especie de ladrón y unos guardias que hacían turno jugando dominó.
Qué es lo primero que les viene a la mente a ustedes?
sigo pensando en los gatos que andan por ahí, y obvio los guardas jugando dominó pensando en que bien vendrían unas pintas bien frías. (aun ando con vestigios del no haber carnavaleado.
ResponderEliminaraunque como andan las cosas en este país, puedo pensar en algún ladrón recién escapado, o algún crew de campaña política pegando más cosas.
pensé demasiado?
saludos, te sigo.